
Una pintura toma tiempo, no es inmediata, requiere un análisis capa a capa, es así como frente a este tiempo de creación el autorretrato va cobrando vida, autonomía, debido a que cada vez que enfrento mi imagen, no solo me estoy enfrentando a una imagen, sino a mi ser en todo sentido, a mis defectos y virtudes, tic, impulsos, nervios, cansancios, etc. Todos estos gestos van quedando plasmados en la obra como huellas de mi misma, produciendo así un resultado único e irrepetible.
Comentarios recientes
hace 4 años
hace 4 años
hace 4 años
hace 4 años
hace 4 años